Hombre de verdad


Luisa se regocija viendo un programa de televisión en la sala de estar.
María, una compañera de clases suya, regresa de la cocina, con unas deliciosas panquecas que ha preparado para ambas.
“Uy, mi amiga, mira a ese hombre, jugando futbol con su hijo. Ese si es un hombre de verdad!”
exclama llena de emoción María, mientras observa con detenimiento la pantalla del televisor.
“Luisa, ven a ayudarme con la silla de ruedas de tu papá por favor. Vamos a ir a colocarle unas flores a tu hermanito”
grita la madre de Luisa desde el patio de la casa.

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